Construcción de la memoria

Commémoration, 7 avril 1946 (Maison d’Izieu, succession S.Zlatin)
Commémoration, 7 avril 1946 (Maison d’Izieu, succession S.Zlatin)
Plaque posée sur la maison d’Izieu en 1946
Maison d’Izieu, plaque de l’inauguration, 1994 (MV)
Monument de Brégnier-Cordon (ER)
Maison d’Izieu, stèle nationale (MV)

Construcción de la memoria

De 1945 a nuestros días, el recuerdo de los niños y los adultos arrestados en la colonia de Izieu no se ha apagado nunca y hoy en día porta una fuerte dimensión simbólica universal.

 

La memoria de la redada de Izieu se ha construido así, a lo largo del tiempo, en torno a diferentes actores y según varias etapas.

 

El compromiso de Sabine Zlatin y la memoria local

 

Semanas después de la redada del 6 de abril de 1944,
Sabine Zlatin vuelve a Izieu y descubre la casa saqueada. Consigue rescatar las cartas y los dibujos de los niños, , así como otros documentos, que constituyen hoy en día los archivos de la colonia. Es el primer acto de memoria y de historia.

 

En julio de 1945, escribe al prefecto de Ain solicitando la autorización para colocar una placa en la fachada de la casa en recuerdo a los niños.

 

El 7 de abril de 1946, se organizó una importante ceremonia, con el apoyo de la población y las autoridades locales.
Se reúne una multitud para la ocasión ; se rinde un homenaje solemne a las víctimas de la redada. Se erige un monumento en Brégnier-Cordon, pueblo vecino a Izieu. En la fachada de la casa de Izieu que acogió a la colonia se coloca una placa, donde están grabados los nombre de los niños y los adultos arrestados.

 

Esta primera ceremonia graba el recuerdo de la redada en el lugar y en el tiempo. Desde entonces, junto a Sabine Zlatin, a Léon Reifman y a varios miembros de la familia de los niños de Izieu, la población y las autoridades locales conmemoran regularmente la redada del 6 de abril de 1944

 

De la búsqueda al juicio de Klaus Barbie

 

En los años ’70, se encuentra el rastro de Klaus Barbie en América Latina, donde se refugió en 1951. Cuando Beate y Serge Klarsfeld se lanzan en su búsqueda, Barbie vive en Bolivia con el nombre de Klaus Altmann. Al término de una caza de casi diez años, y con ayuda de las madres de dos niños de Izieu, Fortunée Benguigui e Ita-Rosa Halaunbrenner, el matrimonio Klarsfeld consigue traerse a Klaus Barbie a Francia, a Lyon, en febrero de 1983.

 

El mismo año, Serge Klarsfeld publica la primera obra de referencia sobre la historia de los niños de Izieu, reconstruyendo sus vidas : orígenes, familia, retratos y también los números y fechas de los convoyes de la deportación. A través de este estudio, recuerda que la identidad judía de cada uno de esos niños constituyó la única causa de su asesinato. Gracias a este trabajo, la historia de los niños de Izieu entra en la memoria judía de la deportación y el exterminio.

 

En este contexto, el 8 de abril de 1984 se celebra en Izieu una importante ceremonia. Por primera vez las instituciones judías están representadas oficialmente. El Gran Rabino de Lyon y Théo Klein, presidente del Consejo representativo de las Instituciones judías de Francia (CRIF), están presentes.
Este último declara ese día : « Hemos cometido, como los otros, un pecado de olvido hacia estos niños. ».
Las autoridades y los habitantes de Izieu y de Brégnier-Cordon que entretienen desde 1946 la memoria de los niños de Izieu y de los educadores se sienten atacados por esta declaración y rechazan haber cometido algún tipo de « pecado de olvido ».

Robert Mériaudeau, alcalde de Brégnier-Cordon, lo hace saber en su discurso que pronuncia el 29 de abril de 1984, día elegido ese año para la conmemoración de la redada : « Como los demás… La expresión valía seguramente para la comunidad en nombre de la cual hablaba el presidente del CRIF y también vale para algunas otras asociaciones. No era aplicable a las instituciones de la República, y particularmente, a la que yo represento. » (citado en : Richard Schittly, Izieu, la inocencia asesinada, editorial Comp’Act, 1994)

 

Klaus Barbie es juzgado en 1987 y condenado a cadena perpetua. Durante la instrucción del caso, Serge Klarsfeld encuentra el telegrama con el que Barbie da la orden de deportación de los cuarenta y cuatro niños, prueba decisiva. Este proceso da lugar a la primera condena por crimen contra la humanidad dictada en Francia.
A través de la acción de la justicia y la repercusión del juicio, la memoria de Izieu entra así realmente en la historia nacional francesa.

 

Un lugar de la memoria nacional

 

El 8 de marzo de 1988, al día siguiente del juicio de Barbie, se forma una asociación promovida por Sabine Zlatin y Pierre-Marcel Wiltzer para la creación del « Museo memorial de Izieu ».
Gracias a la suscripción nacional, la asociación adquiere, en julio de 1990, la casa que había albergado a la colonia.
Se crea un comité científico agrupando a personalidades científicas e instituciones reconocidas, con el fin de transformar la casa en un lugar de memoria vivo, abierto a todos. La historiadora Anne Grynberg es la encargada de concepción del proyecto museográfico.

 

En 1992, François Mitterrand, presidente de la República, sensibilizado por diferentes personas interesadas o conmovidas por la historia de Izieu, inscribe este proyecto en el programa de grandes obras. De este modo el Estado se apropia de esta memoria.

 

El 24 de abril de 1994, el presidente de la República inaugura el « Museo- memorial de los niños de Izieu », que se convertirá en 2000 en la« Casa de Izieu, memorial de los niños judíos exterminados ».

 

Por un decreto presidencial del 3 de febrero de 1993, la Casa de Izieu ha sido nombrada por la República como uno de los tres lugares de la memoria nacional donde se organizan ceremonias oficiales con motivo del « día nacional en memoria de las víctimas de las persecuciones racistas y antisemitas cometidas bajo el mando del llamado “gobierno del Estado francés” (1940-1944) ».

 

La memoria de la redada de Izieu forma parte en adelante de la memoria de la República.